Comunicación interna, aire comprimido, frenado, ventilación, tracción, equipos auxiliares como iluminación, comunicación al viajero y apertura y cierre de puertas son parte de los subsistemas que se deben probar en los trenes del Metro de Quito.

Pruebas de movimiento de trenes del Metro de Quito

Comunicación interna, aire comprimido, frenado, ventilación, tracción, equipos auxiliares como iluminación, comunicación al viajero y apertura y cierre de puertas son parte de los subsistemas que se deben probar en los trenes del Metro de Quito. Todo tiene que funcionar a la perfección mientras el tren está parado, para realizar lo que se conoce como pruebas estáticas. Cuando todos estos subsistemas están calibrados y funcionando bien, inicia el movimiento de trenes.

Todo esto va a suceder poco a poco con el sistema del Metro de Quito, cuando se habilite la alimentación eléctrica, lo que se conoce como energización. Mientras tanto, los movimientos de los trenes se realizan con un remolque externo, lo que también constituye una parte inicial de las pruebas previas a la operación, que son competencia y responsabilidad de la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito, EPMMQ, previo a la operación comercial y con pasajeros. De esa forma se verifica que todos los subsistemas funcionen a la perfección y que sean seguros para los usuarios.

La flota de trenes del Metro de Quito se compone de 18 unidades, de las cuales 17 ya se encuentran en Quito y se han configurado todos los sistemas internos. En cada uno, se cuenta con cámaras internas para observar a los usuarios desde las cabinas de control, ubicadas en los extremos. Es desde ese lugar que se controla la apertura y cierre de puertas, sistemas de comunicación en tren y con el puesto de control central, ubicado en Talleres y Cocheras, en Quitumbe.

Cada uno de los trenes tiene 109 metros de longitud en seis vagones. Los trenes son completamente eléctricos, por lo tanto son completamente amigables con el medioambiente. La velocidad promedio será de 40 km/h y demorará 34 minutos en recorrer los 22,6 km que componen la primera línea de Metro de Quitumbe a El Labrador.

Los trenes cuentan con criterios de accesibilidad para responder a necesidades de pasajeros con discapacidad, como espacios para sillas de ruedas, asientos preferenciales, botoneras con código braille y avisos sonoros. Para casos de emeregencia, cada tren cuenta con sistemas de detección de incendios y de intercomunicación. Además, si se requiere evacuación, cuenta con escaleras semiautomáticas para la salida de los pasajeros.

La Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito reafirma su compromiso de construir la obra de movilidad y transporte más importante de la historia moderna de la ciudad.